Calefacción eléctrica de bajo consumo: ¿Cómo ahorrar en Gijón?

Vivir en Gijón con sus inviernos fríos y húmedos hace que la calefacción sea imprescindible en casi todos los hogares. Sin embargo, el gasto en electricidad puede dispararse si no eliges un sistema eficiente. Por eso, la calefacción eléctrica de bajo consumo es una opción a considerar para mantener la casa caliente sin que te vacíen la cuenta. Aquí te doy unos cuantos consejos para ahorrar.

1. Elige el sistema de calefacción adecuado

Hay diferentes tipos de calefacción eléctrica de bajo consumo, y elegir el adecuado es clave para no malgastar energía. Los radiadores de bajo consumo, los acumuladores de calor y los paneles infrarrojos son opciones que funcionan bien en climas como el de Gijón.

2. Usa termostatos y programadores

No tiene sentido que la calefacción esté funcionando todo el día si no estás en casa. Usa termostatos inteligentes o programadores que te permitan ajustar la temperatura y encender o apagar la calefacción según tu rutina diaria. Algunos termostatos incluso te permiten controlarlo desde el móvil, lo cual es súper útil.

3. Aisla bien tu casa

De nada sirve tener una calefacción eléctrica eficiente si todo el calor se escapa por las ventanas o puertas. Revisa bien el aislamiento de tu hogar. Las ventanas de doble acristalamiento y las cortinas gruesas ayudan a mantener el calor dentro. También puedes poner burletes en las puertas para evitar que entre el frío.

4. Aprovecha la tarifa nocturna

Si en Gijón tienes acceso a una tarifa de discriminación horaria, puedes ahorrar bastante. Como ya he dicho, los acumuladores de calor son una buena opción si tienes este tipo de tarifa, pero también podrías optar por poner la calefacción en marcha por la noche para aprovechar el precio reducido y que el calor se mantenga durante el día.

5. Mantén la temperatura a un nivel adecuado

A veces nos pasamos poniendo la casa a temperaturas altísimas y no hace falta. Con mantener la casa a unos 19-21°C suele ser suficiente para estar cómodo. Si subes la temperatura más allá de eso, el consumo eléctrico aumenta mucho y apenas notarás la diferencia en el ambiente.

6. Mantén tus radiadores y sistemas de calefacción en buen estado

Asegúrate de que los radiadores y otros sistemas de calefacción estén limpios y funcionando correctamente. Un radiador sucio o en mal estado tiene que trabajar más para calentar la habitación, lo que significa más consumo de energía.

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